sábado, 10 de mayo de 2008

Cuentos parodiados



LOS TRES CERDITOS (versión políticamente correcta) James Finn Garner

Había una vez tres cerditos que vivían juntos en armonía y mutuo respeto con el entorno que les rodeaba. Sirviéndose de los materiales propios de la zona que habitaban, se construyeron cada uno una hermosa casa. Un cerdito se la construyó de paja, otro de madera y el último de ladrillos fabricados a base de estiércol, arcilla y zarcillos y posteriormente cocidos en un pequeño horno. Al terminar, los tres cerditos se sintieron satisfechos de su labor y siguieron viviendo en paz e independencia. Pero su idílica existencia no tardó en verse desbaratada.

Un día, pasó por allí un enorme lobo malo con ideas expansionistas. Al ver a los cerditos, se sintió sumamente hambriento, tanto desde un punto de vista físico como ideológico. Cuando los cerditos vieron al lobo, se refugiaron en la casa de paja. El lobo corrió hasta ella y golpeó la puerta con los nudillos, gritando: -¡Cerditos, cerditos, dejadme entrar! Pero los cerditos respondieron: -Tus tácticas de bandidaje no te servirán para amedrentar a unos cerditos empeñados en la defensa de su hogar y su cultura.

Pero el lobo se negaba a renunciar a lo que consideraba su destino ineludible. En consecuencia, sopló y sopló hasta derribar la casa de paja. Los cerditos, atemorizados, corrieron a la casa de madera con el lobo pisándoles los talones. El solar en el que se había alzado la casa de paja fue adquirido por otros lobos para organizar una plantación bananera. Al llegar a la casa de madera, el lobo volvió a golpear la puerta y gritó: -¡Cerditos, cerditos, dejadme entrar! Pero los cerditos gritaron a su vez: -¡Vete al infierno, condenado tirano carnívoro e imperialista!

Al oír aquello, el lobo se rió condescendientemente para sus adentros. Pensó para sí: «Va a ser una lástima que tengan que desaparecer, pero no se puede interrumpir la marcha del progreso.»

A continuación, sopló y sopló hasta derribar la casa de madera. Los cerditos huyeron a la casa de ladrillo con el lobo pisándoles nuevamente los talones. Al solar que había ocupado la casa de madera acudieron otros lobos y fundaron una urbanización de recreo en multipropiedad destinada a lobos en período de vacaciones, diseñando cada unidad como una reconstrucción en fibra de vidrio de la antigua casa de madera e instalando tiendas de recuerdos típicos de la localidad, clubes de submarinismo y delfinarios.

El lobo llegó a la casa de ladrillos y, una vez más, comenzó a aporrear la puerta, gritando: -¡Cerditos, cerditos, dejadme entrar! Esta vez, y a modo de respuesta, los cerditos entonaron cánticos de solidaridad y escribieron una carta de protesta a las Naciones Unidas.

Para entonces, el lobo comenzaba a irritarle la obcecación de los cerditos en su negativa a contemplar la situación desde una perspectiva carnívora, por lo que sopló y resopló y volvió a soplar hasta que, de repente, se aferró al pecho con las manos y se desplomó muerto como consecuencia de un infarto producido por el exceso de alimentos ricos en grasas. Los tres cerditos celebraron el triunfo de la justicia y realizaron una breve danza en torno al cadáver del lobo. Su siguiente paso consistió en liberar sus tierras. Reunieron a un ejército de cerditos que se habían visto igualmente expulsados de sus propiedades y, con su nueva brigada de porcinistas, atacaron la urbanización con ametralladoras y lanzacohetes y dieron muerte a los crueles opresores lobunos, transmitiendo con ello un mensaje inequívoco al resto del hemisferio de no entrometerse en sus asuntos internos. A continuación, los cerditos fundaron un modelo de democracia socialista dotado de educación gratuita, un sistema universal de seguridad social y viviendas asequibles para todos.


Nota del autor: El lobo de este relato representa una imagen metafórica. Ningún lobo real ha sufrido daño alguno durante la redacción de esta historia.

8 comentarios:

Mercedes Cadalso dijo...

La semana pasada estuvimos leyendo en clase cuentos tradicionales como "El patito feo", "Caperucita roja", "Los tres cerditos" o "La Cenicienta". Después, comparamos estas versiones con la parodia que hace de algunos ellos el escritor James Finn Garner. Os presento su versión de "Los tres cerditos"y el enlace de "Caperucita roja".
Os animo a que publiquéis vuestras propias versiones.

TeReSa dijo...

si es un proyecto muy chulo q se podría hacer mas a menudo en las clases de lengua

Eli dijo...

Mercedes, ¿Podrías ,por favor publicar el cuento parodiado de "caperucita roja", que me pareció muy interesante? Y me parece una pena que no esté expuesto en la página web.
Gracias
¡Ah! He visitado el resto del portal y me ha encantado.

juan miguel dijo...

yo opino lo mismo q elisa porque me gusto mucho el cuento.

Mercedes Cadalso dijo...

Si queréis leer el cuento de Caperucita Roja, pinchad en "Enlaces recomendados" donde veais Parodia del cuento de Caperucita Roja; ese enlace os lleva directamente a la página web donde está el cuento entero. Gracias por vuestros comentarios

laura dijo...

Soy Laura. Acabo de publicar mi cuento y os invito a que lo leais, es el cuento parodiado de "El Gallo Quirico". El que he publicado yo se titula:"El gastrónomo Quirico, el comilón". He estado visitando la web del Lazarillo del grupo de 3º y me ha encantado. Echad un vistazo a las fotos de los personajes del Lazarillo, son los alumnos.

Hasta luego.
Leed mi cuento y me decís qué os parece.

mario alberto sanchez cstrejon dijo...

jajajajajajaja que risa me ayuda para mi tarea gracias los puerquitos me encantan

mario alberto sanchez cstrejon dijo...

jajajajajaj me encanto muchas gracias por el cuento y los tres puercos esta genial me ayudo en mi tarea